Malta en Familia

Gastronomía maltesa: qué comer

Pastizzi, ftira, conejo a la maltesa, Cisk y Kinnie: la cocina de la isla, dónde probarla y cómo comer barato.

La cocina maltesa es un cruce de caminos: base mediterránea, acento siciliano, huellas árabes y costumbres británicas. Comer en Malta es barato si sabéis dónde (la pastizzeria de barrio) y muy variado si os alejáis de las zonas más turísticas.

Pastizzi recién horneados en un plato blanco, uno de ellos abierto dejando ver el relleno
Una bandeja de pastizzi recién horneados, con el relleno asomando por los pliegues del hojaldre. «Pastizzi», de Charles Haynes, vía Flickr. Publicada bajo CC BY-SA 2.0; esta copia conserva la misma licencia.
Nuestra ftira sin gluten en Wild Honey, rellena de carne y quesos
Nuestra ftira sin gluten en Wild Honey, rellena de carne y quesos. Foto propia · © Malta en Familia

Lo que hay que probar

Pastizzi

El snack nacional · en cualquier pastizzeria · céntimos

Una especie de hojaldre relleno de ricotta (tal-irkotta) o de crema de guisantes (tal-piżelli). Los hacen a diario y los mantienen calientes, así que cuidado al primer bocado: llegan muy calientes y el de queso retiene el calor una barbaridad. Están muy buenos y en algunos sitios salen especialmente crujientes. Las pastizzerias de barrio, a menudo sin más carta que la vitrina, son la comida más barata de la isla y una institución social: la de Rabat, junto a Mdina, es peregrinaje obligado.

Fontanella Tea Garden (Mdina)

Sin gluten: no encontramos ninguna versión apta en toda la isla.

Nuestra experiencia

Tal y como hemos comentado, son hojaldres rellenos de queso o de crema de guisantes, así que resultan ideales como snack prácticamente en cualquier momento. Y son fáciles de encontrar: en cualquier esquina hay una pastizzeria.

Recordamos especialmente unos que comimos enfrente de Pretty Bay, aunque reconocemos que los que tomamos por el resto de Malta no desmerecían en absoluto.

Según el sitio donde los compréis, los precios rondan los 0,50 € —o incluso algo menos en los locales tradicionales y pequeños— y se acercan al euro en los sitios mejor situados y turísticos.

Si tenemos que elegir, nos quedamos con el de queso, aunque a la pequeña de la familia le gustaban más los de crema de guisantes: nuestra recomendación es que hagáis la debida cata para decidir cuál es vuestra preferencia.

Desafortunadamente, son gluten puro, así que para intolerantes o celiacos no es el plan.

Ftira

Patrimonio Inmaterial de la UNESCO · panaderías y bares

El pan plano maltés con forma de rosca, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2020. Se come relleno: el clásico lleva tomate, atún, alcaparras, aceitunas y aceite (ħobż biż-żejt en versión bocadillo), pero encontraréis versiones con carne, quesos y distintas salsas... En Gozo, la ftira gozitana se hornea como una especie de pizza rústica con patata: buscadla en Nadur.

Nuestra experiencia

Aunque hay ftiras en multitud de establecimientos locales, nosotros no probamos ninguna hasta que nos topamos con una opción sin gluten. Queríamos disfrutar de la gastronomía local en familia, con opciones que pudieran satisfacernos a todos, y en Wild Honey (152 Old Bakery Street, La Valeta) pudimos darnos el gusto.

Pese a probar una versión sin gluten, todos coincidimos en lo mismo: es un producto que sí o sí hay que probar cuando se viene a Malta. El horneado —en nuestro caso, en el horno tradicional del restaurante— de ese pan cargado de carne, queso, tomate y aceite nos hizo disfrutar mucho de la experiencia gastronómica.

Fenek (conejo estofado)

El plato nacional · restaurantes tradicionales y każini

El conejo a la maltesa, estofado lentamente en vino y ajo, es el plato de las celebraciones familiares. La experiencia completa es la fenkata: una comilona entera alrededor del conejo, con la pasta en su salsa de primero. Los pueblos del interior (Mġarr, Rabat) son su territorio clásico.

Nuestra experiencia

En todas las guías hablan del conejo estofado como uno de los platos que destacan en la cocina maltesa. Aunque lo vimos en varias cartas, nosotros no nos animamos a probarlo: entre que no somos muy de ese tipo de carne y que con frecuencia se usan harinas para engordar la salsa, nos decantamos por otras opciones, ya que en Malta hay mucha influencia de la cocina mediterránea y de todo lo que viene de Italia.

Una curiosidad: en una conversación con un habitante de Malta nos reconoció que había comido en multitud de establecimientos las distintas versiones del fenek maltés y que, sin embargo, pese a hacer frecuentes excursiones por la isla, nunca había visto un conejo vivo en libertad…

Del mar: lampuki, aljotta y pulpo

Temporada de lampuki: finales de verano y otoño · Marsaxlokk

El lampuki (dorado o dolphinfish) es el pescado maltés por excelencia, en filete o en la tradicional torta tal-lampuki (empanada). La aljotta es la sopa de pescado con ajo y arroz, y el pulpo (qarnit) aparece en guisos y ensaladas. El paseo de Marsaxlokk es el escaparate natural de todo ello.

Nuestra experiencia

Comimos en el Skuna (Triq it-Torri Vendôme, Marsaxlokk), un restaurante bien valorado en las guías, con una carta relativamente amplia y sin precios desorbitados. Nos sorprendió gratamente, aunque cometimos el error de querer probar demasiadas cosas para nuestra hambre y el número de comensales: una parrillada de marisco, atún asado con tomate, pulpo…

Muy recomendable. Pero para la próxima vez pediremos menos… o llevaremos más apetito.

Ver Marsaxlokk en el mapa

Quesos, dulces y más

Mercados, panaderías y puestos callejeros

Ġbejniet: los quesitos de leche de cabra u oveja de Gozo, frescos, secos o a la pimienta. Imqaret: pastelitos fritos de dátil, en puestos como los de la entrada de La Valeta. Kannoli: herencia siciliana en versión maltesa. Qassatat: la alternativa de masa quebrada al pastizz.

Las famosas tartas de Fontanella, en las murallas de Mdina
Las famosas tartas de Fontanella, en las murallas de Mdina. Foto propia · © Malta en Familia
Nuestra experiencia

Nosotros no probamos los postres más tradicionales de Malta. Pero sí nos hicimos adictos a los croissants rellenos —de Nutella y de crema de pistacho, fundamentalmente— que hornean a diario en una pastelería de Triq il-Kbira (Sliema), justo enfrente del Welbee's, según se baja hacia el Lidl. Y si lo vuestro es el goloseo, Fontanella (en Mdina) es un sitio para estimular las papilas gustativas.

Hablando de la cercanía a Italia y de visitar Malta cuando aprieta el calor, no os podéis perder las heladerías que encontraréis en cada esquina. No son económicas, pero algunas son realmente memorables: en Victoria probamos un helado de canela justo al lado de la subida hacia la Ciudadela, y en Sliema, justo enfrente de Exiles Beach, tenéis RivaReno Gelato, que consideramos de obligada visita.

RivaReno GelatoWild Honey (La Valeta)

Qué se bebe

Nuestra experiencia

Cisk: probarla está bien. Si sois amantes de la Estrella Galicia, o si os van más las tostadas, esta lager no os parecerá gran cosa. Por opciones no os preocupéis: hablamos de una isla con una influencia inglesa enorme y en sus múltiples pubs encontraréis la gama que queráis… eso sí, a precios bastante mayores.

Kinnie: allí es un producto bastante apreciado. En lo personal, nos pareció parecido al Bitter, con lo que eso conlleva por lo amargo de su sabor y unas burbujas que no son especialmente duraderas. Ahora bien, refrescante es un rato.

Dónde comer: nuestra ronda de restaurantes

Hay multitud de establecimientos donde disfrutar de la comida típica, cadenas de comida rápida y también restaurantes distintos donde dejarse sorprender. Nosotros visitamos bastantes de los que nombran las guías de viaje, y estas son nuestras conclusiones sinceras.

Nuestra experiencia

The Compass. Merecen la pena sus vistas, pero no esperéis grandes sorpresas gastronómicas: se va por el sitio, no por la carta.

Una hamburguesería con carne tipo wagyu. No fue lo que parecía. Con el reclamo del wagyu por delante, la experiencia se quedó bastante por debajo de lo que prometía el cartel.

Hammett's Gastrobar. El que más gratamente nos sorprendió: un restaurante muy diferente, con propuestas que se salen de lo habitual en la isla. Un aviso importante: aseguraos de tolerar el picante, porque estaba presente en todos los platos.

Comer barato y comer bien

Tour gastronómico por La Valeta Cata de vinos malteses

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